ELCHE 300

Sábado 28 abril 2018

Nueva edición de la ELCHE300 esta vez con destino a la localidad valenciana de Ayora, según las previsiones meteorológicas daba algo de lluvia a partir del medio día, pero lo que no indicaba era el fuerte viento del sur que marcó el devenir de últimos 150 kilómetros.

A la hora prevista se ponen en marcha los cuatro componentes de esta edición, por delante doce horas de ciclismo y aventuras. Al pelotón se agregan dos colegas que acompañan al grupo durante las tres primeros horas.
Subiendo el Maigmo con algunos compañeros



Mañana algo gélida y según las estimaciones el pelotón entra en las calles agostenses para iniciar la primera de las siete cotas "puntuables" de la jornada, el ritmo tranquilo hace que la subida del Maigmo sea agradable. El ritmo se aviva por la falda norte de la Sierra del Maigmo hasta la entrada de Castalla.

Castalla al fondo

Sin apenas respiro se inicia el corto y suave puerto de Biar entrando en la comarca del Alto Vinalopó, tras dejar las calles biarenses un largo descenso hasta  Benejama donde se realiza el primer avituallamiento liquido de la jornada.

A partir de las calles benejamenses daba inicio la parte montañosa de la ELCHE300, cuatro puertos en apenas setenta kilómetros con un desnivel de casi1800 metros acumulados.

Subiendo El Moro


3ª dificultad conseguida

El puerto del Moro es la primera dificultad seria, apenas ocho kilómetros con porcentajes superiores al 10%, la fuerzas se controlan pero el esfuerzo se va acumulando lentamente, en plena ascensión se cruza la frontera natural entre las provincia de Alicante y Valencia y desde la cumbre se observa  la impresionante Sierra de Engera la cual se debe cruzar para alcanzar el ecuador de la aventura.
  
Mogente, inicio de Cumbres Valencianas

La comarca de La Costera nos abre sus puertas para cruzar Fontanars y tras un largo descenso alcanzar las calles de Mogente en el kilómetro 100 de la etapa. El monumento al Guerrero de Mogente es el punto de salida del puerto Cumbres Valencianas, apenas seis kilómetros pero con una pendiente media cercana al 9%, magnificas vistas e impresionante calor durante la subida, la cima cada vez más cerca pero se hizo eterna. 

Este cartel "engaña"

Duras rampas del Cumbres Valencianas




Avituallamiento en la cima

El duro puerto de Cumbres Valencianas para la historia

En lo alto de las Cumbres Valencianas segundo avituallamiento liquido y ligero descanso para recuperar fuerzas.

Antes del primer descenso aún quedaban cuatro largos kilómetros de un falso llano por unos paisajes espectaculares en el corazón de la Sierra de Engera. Finalizando la primera bajada, una cota no puntuable de casi dos kilómetros  dejar mella en los corredores. Se cruza las localidades de Navalón de arriba y Navalón de abajo iniciando la subida al puerto de La Rosa, otros largos siete kilómetros entre vegetación y duras rampas, el aire era casi nulo y el calor sofocante.
Se empieza a ver en la lejanía la primera fila molinos eólicos, coincidiendo con la cima del puerto de la Rosa, las aspas se mueven con fuerza, el viento empieza a dar señales.

Dura rampa antes de iniciar el puerto de La Rosa



Cima del puerto de La Rosa

Carretera tortuosa y típica de montaña durante el descenso, el penúltimo puerto de jornada está a la vista con otros largos siete kilómetros, el viento empieza a mostrar su fuerza, la segunda fila de molinos eólicos cima de El Peregrí así lo atestiguaba.

La Sierra de Engera acabada

Alto del Peregrí, daba miedo ver dar vueltas a las enormes aspas

La Sierra de Engera estaba casi cruzada quedaban  catorce largos kilómetros  en un tortuoso descenso para entrar al Valle de Ayora.

En la ciudad valenciana un recuperador avituallamiento para poder afrontar con éxito el resto de La ELCHE300.

Empezando el avituallamiento de Ayora

Foto de salida de Ayora

Se sale de Ayora sobre las tres de la tarde, el calor no era agobiante debido al aire, pero al salir a "campo abierto", el viento daba frontalmente en  larga recta hasta la ciudad castellano manchega de Almansa, a pesar del buen entendimiento dentro del grupo, la violencia del fenómeno atmosférico, hace mella a dentro del pelotón.

En apenas 20 kilómetros nuevo avituallamiento en Almansa, con la cercanía de la última dificultad montañosa el pelotón toma todas las precauciones posibles, durante el ascenso al puerto de Almansa la cabeza del pelotón ralentizaba la marcha para que el pelotón fuese compacto.

Kilómetros de descenso hasta llegar a la larguísima recta que conducía a la ciudad murciana de Yecla. La ciudad del mueble en el horizonte, los kilómetros pasan lentamente, el viento sigue azotando al grupo, desgastando lentamente las fuerzas del grupo..

En Yecla el pelotón lleva acumulados 200 kilómetros, 60 de ellos  luchando contra el viento y la misma tendencia les esperaba hasta Pinoso, por ello un corto descanso viene bien para recuperar algo de fuerza  enfocar el último tercio de la ELCHE300.

Avituallamiento en Yecla

Antes de llegar a Pinoso el pelotón estaba casi agotado de tanto luchar contra "Eolo" la organización dio su consentimiento para variar el recorrido y poder sentir el viento de "popa".

Apenas diez kilómetros de "alegría ciclista", entrando por la carretera de La Romaneta  empieza a un soplar un  levante "traicionero" de costado, pero ya daba igual, la cercanía de las calles ilicitanas daban alas y el final de la aventura estaba cerca.

Parada en La Romana


En La Romana el único percance de jornada, un pinchazo que se aprovechó para colocar los focos y la ropa de abrigo, empezaba a caer la noche.

Cuatro valientes por parajes de ensueño para ciclistas, ganando las batallas de los puerto de montaña pero que han tenido que sucumbir ante la fuerza del aire durante más de cuatro horas, dejando la ELCHE300 en apenas 280 kilómetros.


Final de La ELCHE300






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